5 errores al configurar subdominios y cómo evitarlos

  • por Ilona K.
5 errores al configurar subdominios y cómo evitarlos

Tabla de contenido

  1. Qué es un subdominio y cuándo lo necesita una empresa
  2. Cómo configurar un subdominio
  3. Errores comunes al crear subdominios
  4. Preguntas frecuentes

Un subdominio puede ser una herramienta útil dentro del ecosistema de tu sitio web: te ayuda a escalar proyectos, separar componentes funcionales y crear una estructura más fácil de usar. Sin embargo, si no se configura con cuidado y con un propósito claro, puede complicar la gestión del sitio, generar una carga técnica innecesaria y reducir la eficacia de la promoción. Por eso es fundamental entender cómo usarlos correctamente y qué errores conviene evitar.

Qué es un subdominio y cuándo lo necesita una empresa

Un subdominio, también conocido como dominio de tercer nivel, es la parte de la dirección de un sitio web que aparece antes del nombre principal y del dominio de nivel superior:

Los subdominios pueden utilizarse para organizar distintas secciones de un sitio web existente, como un blog, una tienda online, un panel de control, una API (interfaz de programación de aplicaciones) o la versión móvil del sitio. También pueden funcionar como recursos independientes para lanzar servicios personalizados y probar nuevas ideas. Por ejemplo, para un blog, podrías usar ‘blog.example.com’, donde ‘blog’ es un subdominio de ‘example.com’.

Las empresas que poseen un dominio principal pueden usar subdominios para separar distintas secciones, servicios o partes funcionales de un sitio web en entornos independientes. Esto les permite atender de forma eficiente a diferentes segmentos de público objetivo o crear secciones especializadas para proyectos concretos que se integren sin fricciones con el sitio web principal. Otros usos de los subdominios incluyen lanzar sitios web multilingües, campañas de marketing y otras tareas.

Es importante entender que los dominios de tercer nivel no solo pueden servir como componente técnico de un sitio web, sino también como una dirección web completa. Por ejemplo, los dominios con la extensión .it.com (de segundo nivel) funcionan según este principio: una dirección como ‘example.it.com’ es técnicamente un dominio de tercer nivel, pero se usa como dominio independiente para un sitio web.

Quienes poseen este tipo de direcciones también pueden crear subdominios como ‘blog.example.it.com’. Aunque estas direcciones puedan parecer más largas o específicas, para muchas empresas son una elección deliberada. Ayudan a destacar el enfoque tecnológico del negocio, lanzar un producto digital independiente o establecer una dirección de marca reconocible.

Las extensiones de dominio de segundo nivel también pueden utilizarse como subdominios habituales para proyectos más específicos o especializados. Por ejemplo, si el sitio web principal de una empresa funciona en ‘brand.com’, un blog de TI independiente, una base de conocimientos, documentación técnica o un nuevo servicio digital pueden alojarse en ‘brand.it.com’. Esto ayuda a separar el proyecto de forma lógica, mantener la afinidad con la marca y, al mismo tiempo, resaltar su especialización tecnológica.

Cómo configurar un subdominio

Los subdominios se configuran desde tu cuenta en el sitio web del registrador (una empresa en la que puedes registrar y gestionar oficialmente un nombre de dominio) o del proveedor de hosting donde se registró el dominio. Casi todos los paneles de control funcionan de forma similar, por lo que el proceso habitual de configuración es el siguiente:

  1. Inicia sesión en tu panel de control.
  2. Haz clic en la sección ‘Subdominios’.
  3. Introduce un nombre. Si quieres crear un subdominio para un blog, usa la palabra ‘blog’.
  4. Selecciona la carpeta donde se almacenarán los archivos. Puede ser una carpeta en la raíz de tu cuenta de hosting o una nueva carpeta creada para ello.
  5. Confirma la creación del subdominio y se añadirá.

El siguiente paso es configurar los registros DNS (sistema de nombres de dominio) para que apunten al servidor correcto. Los registros DNS son ajustes que vinculan un dominio con direcciones IP (protocolo de internet), correo electrónico y otros servicios, y ayudan a dirigir correctamente el tráfico de internet.

En la mayoría de los casos, los registros DNS de un nuevo subdominio se configuran automáticamente mediante el servicio donde se encuentra el nombre de dominio principal. Sin embargo, si necesitas hacerlo manualmente, tendrás que iniciar sesión en el panel de control del dominio, buscar la sección DNS y añadir un nuevo registro.

Será un registro A o CNAME que vincule el subdominio con el servidor o la dirección IP deseados.

Errores comunes al crear subdominios

Los subdominios pueden ser una gran herramienta, pero si no se configuran correctamente, pueden causar más problemas que beneficios: pueden perjudicar el SEO (optimización para motores de búsqueda), confundir a los usuarios, provocar incidencias técnicas e incluso afectar negativamente al rendimiento.

Veamos los cinco errores más comunes al usar subdominios.

1. Crear un subdominio sin un propósito claro

Fuente: Unsplash

Uno de los errores más comunes es crear un subdominio sin un propósito específico, un plan bien pensado  y los recursos necesarios para mantenerlo en el futuro.

Por ejemplo, una empresa crea ‘blog.example.it.com’, pero no cuenta con los recursos, el plan de contenidos o el equipo para mantenerlo de forma regular, lo que hace que el blog quede abandonado y deje de actualizarse. O una empresa lanza un subdominio independiente para una oferta, como ‘sale.example.it.com’, aunque no tenga promociones continuas ni contenido específico. Como resultado, ese subdominio se vuelve irrelevante rápidamente y pasa a ser un elemento redundante dentro de la estructura del sitio web.

En estos casos, un subdominio añade complejidad sin aportar un beneficio real. Para secciones más pequeñas y estrechamente relacionadas con el sitio principal, suele ser más eficaz usar subdirectorios (una subcategoría del sitio, indicada por una barra en la URL (localizador uniforme de recursos), como ‘example.it.com/blog’ o ‘example.it.com/sale’. Son más fáciles de mantener porque el contenido, la analítica, el SEO y la navegación siguen formando parte de la estructura general del sitio, y el usuario no tiene que percibir la sección adicional como una entidad aparte.

Por qué es un problema

Sin un propósito claro, un subdominio se convierte en un elemento aislado del ecosistema. Además, los motores de búsqueda suelen tratar los subdominios como entidades independientes. Esto significa que la autoridad del dominio principal no siempre se transfiere automáticamente a la nueva dirección y debe construirse con el tiempo. Un subdominio debe resolver un problema de negocio concreto. Si no lo hace, suele ser más eficaz usar una sección del sitio web principal.

Cómo evitarlo

Antes de crear un subdominio, responde a algunas preguntas:

  • ¿Qué problema resuelve el subdominio?
  • ¿Por qué no puede implementarse el contenido en un subdirectorio?
  • ¿El subdominio tendrá una audiencia o funcionalidad separada?
  • ¿Quién será responsable de mantenerlo?

Si no hay una respuesta clara, quizá el subdominio no sea necesario y puedas usar subdirectorios.

Conviene elegir un subdirectorio:

  • Si el contenido está relacionado con el sitio web principal y no requiere una infraestructura separada.
  • Para un blog, una sección de noticias o un catálogo de productos, si el sitio no tiene una estructura multipágina ni está sobrecargado de información.

Conviene elegir un subdominio:

  • Si una sección del sitio requiere una configuración independiente, como una tienda online, un foro o un servicio.
  • Para versiones regionales del sitio.
  • Si quieres o necesitas usar distintos CMS (sistemas de gestión de contenidos).

La elección entre un subdominio y un subdirectorio depende del tamaño del sitio y del grado de independencia de sus componentes funcionales. Si quieres consolidar el contenido, es mejor usar un subdirectorio.

2. Duplicar contenido

Fuente: Unsplash

Uno de los errores más peligrosos al configurar subdominios es alojar contenido idéntico o casi idéntico tanto en el dominio principal como en el subdominio. Esto ocurre cuando las empresas deciden trasladar cierta información de subdirectorios a un subdominio, por ejemplo, un blog en ‘blog.example.com’ , pero siguen dejando los artículos disponibles en la dirección antigua ‘example.it.com/blog.’

Esto envía una señal ambigua a los motores de búsqueda.

Por qué es un problema

Cuando existen duplicados, como contenido idéntico en varios subdominios, categorías duplicadas con paginación (?page=2, ?page=3) o versiones regionales de un sitio sin la configuración adecuada, el sistema determina automáticamente la URL canónica si el propietario del sitio no ha especificado una de forma explícita mediante etiquetas ‘canonical’ (un elemento HTML especial que indica a los motores de búsqueda qué versión de la página se considera la principal) o ‘hreflang’ (un atributo HTML que especifica la versión lingüística y la segmentación geográfica de una página). Esto afecta directamente a qué versión de la página se mostrará en los resultados de búsqueda.

Por ejemplo, si hay versiones de un sitio para EE. UU. y Reino Unido en los subdominios ‘us.example.it.com’ y ‘uk.example.it.com’ con contenido en inglés idéntico, pero sin etiquetas ‘hreflang’ y ‘canonical’ correctamente configuradas, Google puede empezar a mostrar páginas de EE. UU. a usuarios del Reino Unido y viceversa. Como resultado, los usuarios llegan a la versión regional equivocada del sitio y la empresa pierde tráfico relevante.

Por tanto, el contenido duplicado complica el SEO. Si se aloja contenido idéntico en varias URL y la etiqueta ‘canonical’, la etiqueta ‘hreflang’, las redirecciones y la indexación están mal configuradas o no existen, los motores de búsqueda seleccionan automáticamente la versión preferida, que no siempre es la que quieres promocionar.

Esto provoca varios problemas:

  • algunas páginas pueden no indexarse;
  • el valor SEO se distribuye entre varias URL en lugar de reforzar una sola página clave;
  • las posiciones en los motores de búsqueda bajan debido a la competencia interna;
  • los rastreadores de los motores de búsqueda gastan más recursos explorando duplicados en lugar de páginas realmente importantes.

Esto es especialmente crítico para tiendas online y proyectos grandes, ya que tienen muchas páginas similares, como páginas de producto, filtros, categorías y versiones regionales. Si estas páginas se duplican en subdominios, el volumen de contenido duplicado aumenta de forma drástica y el problema se vuelve técnicamente difícil de controlar.

Cómo evitarlo

Para evitar este error, es esencial planificar de antemano la estructura del sitio y los ajustes técnicos:

1. Si la duplicación es inevitable, usa la etiqueta ‘canonical’. Por ejemplo, si el mismo producto está disponible en dos URL, el código de la página duplicada especifica un enlace al original:

<link rel="canonical" href="https://example.it.com/product-1">

2. Si utilizas subdominios regionales o específicos por idioma, es esencial configurar etiquetas ‘hreflang’. Estas etiquetas ayudan a los motores de búsqueda a entender qué versión de una página debe mostrarse a usuarios de distintos países o idiomas:

<link rel="alternate" hreflang="en-us" href="https://us.example.it.com/" />
<link rel="alternate" hreflang="en-gb" href="https://uk.example.it.com/" />

3. Para copias obsoletas o redundantes, se usan redirecciones 301 (redirecciones permanentes de una URL a otra). Por ejemplo, si la página ‘example.it.com/shop’ ya no es necesaria, el usuario se redirige automáticamente a ‘shop.example.it.com.’ Esto ayuda a transferir el valor SEO a la nueva página y elimina la competencia entre URL.

4. No te olvides de los subdominios de staging (versiones de prueba de un sitio web que los desarrolladores usan para probar actualizaciones antes de publicarlas). Suelen encontrarse en URL como ‘staging.example.it.com’ o ‘dev.example.it.com.’ Si un subdominio de este tipo está abierto a la indexación, los motores de búsqueda pueden percibirlo como un sitio web completo. Por eso, las versiones de prueba deben bloquearse para la indexación mediante la directiva ‘noindex’ (una instrucción para que los motores de búsqueda no incluyan la página en los resultados). Tiene este aspecto:

<meta name="robots" content="noindex, nofollow">

Conviene recordar que cada subdominio debe aportar valor propio y no duplicar contenido existente.

3. Ignorar el SEO del subdominio

Fuente: Unsplash

Sin un enfoque adecuado del SEO, un subdominio puede quedar prácticamente invisible para los motores de búsqueda. Y, dado que en esencia es un recurso independiente del sitio principal, también necesita optimizarse por separado.

Por qué es un problema

Incluso el contenido de alta calidad no dará resultados si los motores de búsqueda no pueden rastrear e indexar correctamente las páginas.

Los errores habituales incluyen:

  • La ausencia de un archivo ‘sitemap.xml’, que contiene una lista de las páginas del sitio y ayuda a los motores de búsqueda a encontrar contenido nuevo más rápido. Cabe señalar que un mapa del sitio es especialmente útil para sitios grandes, proyectos nuevos y recursos con páginas poco enlazadas entre sí, ya que ayuda a los motores de búsqueda a descubrir contenido con mayor eficacia.
  • También es importante que el archivo ‘robots.txt’, que regula el acceso de los motores de búsqueda a las secciones del sitio, esté configurado correctamente. Si ‘robots.txt’ bloquea por accidente el acceso a todo un subdominio, las páginas simplemente no serán visibles para los bots de rastreo.
  • Las metaetiquetas no únicas (title, description) son títulos y descripciones de página que influyen en cómo las perciben los motores de búsqueda. Sin metaetiquetas únicas, las páginas pueden competir entre sí y correr el riesgo de perder relevancia en los resultados de búsqueda.
  • La falta de enlazado interno, es decir, conexiones entre páginas que ayudan a los rastreadores a comprender mejor la estructura del sitio.
  • La falta de analítica y seguimiento de la indexación. Sin analítica, es imposible entender cómo funciona un subdominio en búsqueda: qué páginas se indexan, dónde cae el tráfico y qué consultas atraen a los usuarios.

Cómo evitarlo 

El SEO de un subdominio debe construirse como un proyecto independiente, no como una extensión técnica del sitio web principal:

1. Añade el subdominio a herramientas para webmasters, como Google Search Console, como una propiedad independiente. Esto te permitirá hacer seguimiento de la indexación, los errores de rastreo y las consultas de búsqueda.

2. Es importante configurar un mapa del sitio independiente (sitemap.xml) y asegurarse de que sea accesible para los motores de búsqueda. Esto es especialmente importante para un subdominio, ya que sus páginas no siempre se indexan automáticamente junto con el sitio web principal.

Normalmente, un mapa del sitio se crea automáticamente mediante un CMS, un plugin de SEO o un generador de sitios. Después, el archivo se coloca en una ubicación como ‘blog.example.it.com/sitemap.xml’ y se envía a Google Search Console. El mapa del sitio solo debe incluir páginas relevantes que quieras que se indexen.

3. También es fundamental tener en cuenta la estructura de las URL. Deben ser lógicas, legibles y coherentes, como ‘blog.example.it.com/seo-guide’ o ‘shop.example.it.com/category/shoes,’ y no URL demasiado recargadas y poco informativas como ‘blog.example.com/archive/content/articles/2026/05/category/seo/post-78452-final-v2.’

4. También conviene prestar atención a los metadatos, como un título y una descripción únicos para cada página. Estos metadatos ayudan a los motores de búsqueda a comprender el contenido de la página e influyen en la tasa de clics en los resultados. Se recomienda que el título tenga entre 50 y 60 caracteres, con la palabra clave principal cerca del inicio. La descripción debe tener hasta 150 – 160 caracteres y describir de forma breve y clara los beneficios de la página. Podría verse así:

  • Meta Title: SEO para subdominios: cómo evitar errores
  • Meta Description: Recomendaciones prácticas de configuración SEO para subdominios en empresas y proyectos web.

Las metaetiquetas deben ser únicas para cada página y reflejar su contenido real.

5. También es importante establecer conexiones entre el subdominio y el sitio web principal mediante enlaces, menús, navegación y transiciones contextuales:

  • añadir un enlace al blog en el menú principal del sitio web principal;
  • colocar un bloque de ‘Leer también’ con transiciones entre el dominio y el subdominio;
  • añadir enlaces a secciones clave de la tienda desde artículos del blog;
  • usar un pie de página unificado con navegación por todos los servicios de la empresa.

Este interenlazado ayuda a los usuarios a encontrar rápidamente las secciones que necesitan y ayuda a los motores de búsqueda a comprender mejor la estructura del proyecto.

4. Errores de DNS

Fuente: Unsplash

Un registro DNS le indica a internet dónde se encuentra un sitio web, dónde deben entregarse los correos electrónicos y cómo deben interactuar los servicios externos con el dominio.

Si un subdominio deja de estar disponible justo después de configurarlo, lo más probable es que la causa sean registros DNS mal configurados. Aunque el servidor funcione correctamente y el sitio esté plenamente operativo, un error a nivel de DNS puede hacer que el recurso sea invisible para los usuarios.

Por qué es un problema

Según el error en los registros DNS, el navegador mostrará un mensaje indicando que el recurso no está disponible, que la dirección no es válida o que la carga es infinita. Entre los posibles errores se incluyen:

  • una dirección IP incorrecta (en este caso, el subdominio apuntará al servidor equivocado);
  • un conflicto entre el registro A y el registro CNAME;
  • la ausencia de un registro DNS para el subdominio requerido;
  • un error en el nombre del registro, por ejemplo, ‘blogs’ en lugar de ‘blog.’

Las actualizaciones son un desafío aparte. Incluso después de corregir el error, los cambios no se propagan de inmediato. Los servidores DNS de todo el mundo actualizan los datos de forma gradual, lo que puede tardar desde unos minutos hasta 48 horas.

Si el TTL (Time To Live) – el parámetro que determina durante cuánto tiempo se almacena en caché un registro DNS – está configurado demasiado alto, las actualizaciones llegarán a los usuarios aún más despacio. Por ejemplo, un TTL de 86400 segundos significa que el registro puede almacenarse en caché hasta 24 horas. Si cambias la dirección IP durante este período, algunos usuarios seguirán accediendo al servidor antiguo.

Cómo evitarlo

Es esencial comprobar que todos los ajustes DNS sean correctos antes de publicar.

1. Selecciona el tipo de registro correcto:

  • El registro A vincula un subdominio con una dirección IP específica, como 192.0.2.1;
  • El registro CNAME indica que el subdominio es un alias de otro dominio, como blog.example.com → example.com;
  • El registro TXT se utiliza para verificación, ajustes de correo electrónico y datos de servicio.

Conviene recordar que no puedes usar un registro A y un registro CNAME en la misma ubicación para el mismo subdominio. Esto provocará un conflicto.

2. Asegúrate de que la dirección IP esté actualizada y coincida con el servidor que aloja el sitio web.

3. Lo mejor es configurar el TTL con criterio:

  • 300 – 600 segundos para pruebas;
  • 3600 segundos o más para una configuración de producción estable.

Esto te permitirá hacer cambios más rápido y reducir los retrasos en las actualizaciones.

4. Después de la configuración, se recomienda comprobar los registros con servicios de verificación de DNS como DNSChecker o WhatsMyDNS. Estos servicios muestran cómo se propaga el registro DNS a nivel global y si se resuelve correctamente en distintas regiones.

Los cambios DNS suelen propagarse rápidamente, pero el almacenamiento en caché por parte de proveedores y redes locales puede aumentar de forma considerable el tiempo real de actualización. Cualquier error, incluso pequeño, en el DNS puede hacer que el subdominio no esté disponible durante horas o incluso días, por lo que este paso requiere especial atención.

5. Problemas de caché

Fuente: Unsplash

Después de hacer cambios en un subdominio, los desarrolladores suelen encontrarse con una situación en la que los usuarios siguen viendo la versión antigua del sitio web. El diseño actualizado, los errores corregidos o el contenido nuevo ya se han desplegado en el servidor, pero en pantalla todo parece igual.

La mayoría de las veces, esto no se debe a un error de publicación, sino al almacenamiento en caché.

El almacenamiento en caché es un mecanismo de almacenamiento temporal de datos para acelerar la carga de un sitio web. Ayuda a reducir la carga del servidor y mejora el rendimiento del sitio. Sin embargo, si la caché no se actualiza a tiempo, los usuarios ven una versión desactualizada de las páginas.

Esto puede deberse a varios niveles de almacenamiento:

  • caché del navegador: cuando los archivos del sitio web (CSS – hojas de estilo en cascada, JavaScript, imágenes) se almacenan localmente;
  • caché de CDN (red de distribución de contenidos): copias del sitio web alojadas en servidores de todo el mundo;
  • caché del servidor: versiones ya generadas de páginas almacenadas en el servidor de hosting;
  • caché DNS: almacenamiento temporal de información sobre registros de dominio.

Por qué es un problema

El principal problema es que crea la falsa impresión de que las actualizaciones no se han aplicado.

El desarrollador puede pensar que el sitio falla, cuando en realidad el servidor ya está sirviendo una versión nueva y el problema está solo en la copia almacenada en caché. El usuario, por su parte, recibe una interfaz obsoleta o información antigua.

Esto es especialmente crítico después de un rediseño, correcciones urgentes, actualizaciones de precios, promociones o errores técnicos. Si parte de la audiencia ve la versión antigua del sitio, esto genera confusión y reduce la confianza.

Una caché sin control también puede interferir con las pruebas; un equipo ve las actualizaciones, mientras que otro no.

Cómo evitarlo

Después de cada lanzamiento, debes tener claro cómo se actualizan exactamente los datos almacenados en caché. Esto es lo que puedes hacer:

1. Borra la caché manualmente siempre que sea posible:

  • en el CMS;
  • en el servidor;
  • en la CDN;
  • en el navegador durante las pruebas.

2. Configura encabezados Cache-Control (son encabezados HTTP que determinan durante cuánto tiempo un navegador o una CDN pueden almacenar una copia de un archivo):

Cache-Control: max-age=3600

Este encabezado permite que un archivo se almacene en caché durante una hora.

Para recursos críticos que se actualizan con frecuencia, puedes usar:

Cache-Control: no-cache

Esto obliga al navegador a comprobar si los datos están actualizados antes de cargarlos.

3. Si usas una CDN, debes configurar la invalidación de caché (la eliminación forzada de copias desactualizadas de servidores distribuidos). Por ejemplo, después de actualizar un sitio web, puedes purgar solo archivos específicos (style.css, main.js) o restablecer toda la caché del proyecto.

4. Para recursos estáticos como hojas de estilo (CSS), scripts (JavaScript) e imágenes, resulta útil usar versionado de archivos. Es una forma de actualizar archivos para que el navegador los trate como nuevos y no use la copia antigua almacenada en caché.

Por ejemplo, si cambias el archivo style.css después de un rediseño, algunos usuarios pueden seguir viendo la versión antigua del sitio porque el navegador ya ha almacenado ese archivo en caché. Para forzar la descarga de la actualización, añade el número de versión al nombre del archivo:

  • style.css?v=2
  • app.js?v=2026

Aunque el archivo sigue siendo el mismo, para el navegador es una URL nueva y descarga la copia más reciente.

Una opción más fiable es cambiar el propio nombre del archivo:

  • style.v2.css
  • main.2026.js

Esto permite que el navegador descargue la nueva versión del archivo aunque la antigua ya esté almacenada en caché.

5. Ten en cuenta el tiempo de propagación DNS. Si cambias el servidor o la dirección IP del subdominio, algunos usuarios pueden seguir accediendo a la ruta antigua durante un tiempo debido a la caché DNS.

Configurar correctamente Cache-Control y una estrategia de caché influye directamente en el equilibrio entre rendimiento y frescura del contenido.

El almacenamiento en caché en sí es útil y esencial para el rendimiento de un sitio web. Sin embargo, sin un enfoque sistemático, se convierte en una fuente de confusión que puede hacer que incluso un lanzamiento correcto parezca un fallo técnico.

Un subdominio puede ser un recurso valioso si se usa con criterio. Sin embargo, los errores en las etapas de planificación y configuración pueden provocar pérdida de tráfico, fallos técnicos y costes innecesarios. Por eso es fundamental abordar su configuración con el máximo cuidado y reconocerlo como el activo diferenciado que realmente es. Debe tener un propósito claro, una arquitectura bien pensada, una base técnica sólida y una estrategia de promoción. Entonces podrá convertirse en una parte eficiente de tu ecosistema digital.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es mejor usar un subdominio y cuándo un subdirectorio?

Si el contenido está estrechamente relacionado con el sitio web principal y el propio sitio no tiene muchas páginas ni demasiada información, es mejor usar un subdirectorio (site.com/blog). Si se trata de un servicio independiente, una tienda, un área personal o una versión regional, un subdominio (blog.site.com, shop.site.com) sería más adecuado.

¿Un subdominio afecta al SEO del sitio web principal?

Indirectamente, sí. Los motores de búsqueda pueden percibir un subdominio como un recurso independiente. Esto significa que no siempre hereda la autoridad SEO del dominio principal y requiere su propia optimización.

¿Tengo que añadir un subdominio por separado en Google Search Console?

Sí. Un subdominio debe añadirse como recurso independiente para hacer seguimiento de su indexación, errores de rastreo, posicionamiento y consultas de búsqueda específicas.

¿Puede un subdominio competir con el sitio web principal en los resultados de búsqueda?

Sí, si ambos contienen el mismo contenido o contenido similar. En ese caso, las páginas empiezan a competir entre sí y el propio motor de búsqueda elige cuál mostrar.

¿Con qué rapidez se indexa un subdominio?

Por lo general, tarda de varios días a varias semanas. La velocidad depende de la estructura del sitio, la existencia de un mapa del sitio, el enlazado interno, el TTL y la autoridad general del dominio.

¿Quieres aprender más sobre nombres de dominio? Visita el blog de it.com Domains y contáctanos en redes sociales. 

Este artículo fue traducido por inteligencia artificial y puede contener imprecisiones. Consulta el original en inglés.

Ilona K.
Ilona K.
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